El Aguilucho cenizo está considerado como una de las rapaces que más han descendido en Europa en los últimos diez años, dentro del Paleártico occidental es un ave manifiestamente bioindicadora de la incidencia de los nuevos usos agrarios y de la incipiente mecanización de los cultivos en régimen de secano. La incidencia de la recolección del cereal sobre sus emplazamientos reproductores ha asestado un brutal impacto a lo largo de los últimos lustros sobre la población europea. De hecho está considerada como una especie no autosuficiente con una alta inviabilidad sino se actúa directamente con estrategias de manejo y protección de núcleos de cría. Todos los autores, desde las primeras reseñas bibliográficas escritas hace más de quince años coinciden en lo determinante de esgrimir una estrategia que no sólo beneficie a esta especie sino a todo un dosel biodiverso representado en uno de los escenarios naturales prioritarios a escala comunitaria: Las zonas esteparias.
De la misma manera cabría describir de análoga la situación del Aguilucho lagunero, ave de presa que antaño estuvo muy ligada a los aguazales ibéricos y que por rarefacción, degradación de los mismos, pasó paulatinamente a ocupar una parte importante de sus ubicaciones a los cultivos cerealistas. La problemática se ha actualizado para esta soberbia rapaz por duplicado ya que junto a la nada destacable presión que soportaba en los distintos complejos lagunares en los que estaba asentada (caza ilegal, plumbismo por ingestión de presas con altos niveles de plomo en sangre, esquilmación de la vegetación riparia o palustre sobre la que instalaba el nido, sobrecarga de productos fitosanitarios en zonas adyacentes...) hay que adicionar que ha ido cambiando, como ya comentábamos anteriormente su perfil en la ubicación de sus nidos, empleando el cereal como sustrato prevalente en no pocas regiones españolas. Así, en el momento actual y en los planes de control, seguimiento y salvamento que se desarrollan en el Centro y sur del país financiados en gran parte por las distintas administraciones autonómicas con motivo de la recolección mecanizada este aguilucho originario de las tablas encharcadas sale a colación.
Imbuidos de este problema, la Organización Conservacionista AMUS (Acción por el Mundo Salvaje) comenzó hace ahora diez años con un ambicioso proyecto de conservación en Extremadura focalizado en un primer momento en el Aguilucho cenizo y a la postre se acabaría asumiendo gran parte también de la problemática de su pariente próximo, genética y espacialmente hablando. Desde aquellos primeros años hasta ahora han cambiado notablemente la percepción y la adopción de medidas...se ha ido esculpiendo toda una especialización en un grupo de aves y en la etiología de sus problemáticas. Se han depurado distintas líneas que se encuentran de referente en un panorama europeo, ancladas en una conservación activa. Actualmente, conforman una de las principales y más coherentes medidas en la conservación de estas singulares rapaces, es más después de esta década de trabajo y de los resultados obtenidos podemos decir que no hay experiencias iguales en toda Europa; pollos nacidos en cautividad de parejas reproductoras del Centro de Recuperación de AMUS, observados cruzando el Estrecho de Gibraltar dirección al Continente Africano, cazando Alondras en las proximidades de las playas de Tarifa o afrontando uno de los retos más importantes para cualquier organismo vivo: La reproducción.
Afortunadamente las consejerías de los distintos gobiernos autonómicos comenzaron a declinar parte de sus presupuestos a la conservación de esta especie, que es la situación que hoy envuelve la actualidad de esta campaña de conservación y salvamento, modelo nacional si cabe, de la DGMA de la Junta de Extremadura gestionada por el GEA .
Nuestro proyecto es además atender a esas puestas y pollos inviables en el medio con la cooperación de la administración regional, con todas las garantías posibles y reintegrarlas en el medio con rangos de viabilidad, medida ya empleada en la recuperación de muchas especies en el mundo y que además está contribuyendo con éxito al reforzamiento de las poblaciones (Gipps, 1991; Olney & Col, 1994; Serena 1995) . El proceso nos condujo a un amplio abanico de experiencias, a la utilización de nodrizas en la crianza artificial y al logro de la reproducción con cópula natural en las parejas que conformaban el pull de reproductores cautivos del CR de AMUS.
Los resultados que se desprenden después de evaluar estos años de trabajo nos arrojaron a la necesidad de realizar un proceso de crianza campestre en presencia de adultos irrecuperables, que permitiera apoyados en ellos instaurar todo un proceso de aprendizaje en los inexpertos pollos huérfanos retirados del medio ante su inviabilidad tras la recolección y en este aspecto los distintos servicios del Centro han conseguido todo un arsenal de experiencias y conocimientos de todas las necesidades pediátricas, nutricionales, de estímulos, sanitarias de estos jovencísimos pacientes. Este aspecto en la crianza de pollos procedentes del medio, es decir de pollos que no nacen de parejas en el Centro y que son criados por ellas, es vital de cara a la dispersión de los mismos ya que en su avance hacia el Sur, prospectaran amplias zonas de terreno en busca de insectos y otras presas abundantes, adoptando una conducta de búsqueda de alimento que recuerda a la de rapaces típicamente coloniales como el Buitre leonado o el Cernícalo primilla.
En el marco de la campaña de salvamento financiada por la Administración extremeña AMUS cubre el Sur de Extremadura, concretamente las comarcas de Tierra de Barros, Fuente de Cantos y Campiña Sur, dentro de esta inmensa área se halla una dilatada extensión que forma parte de la red natura 2000; la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Arroyo Conejo.
Esta experiencia que planteamos trata de acometer en la ZEPA de Arroyo Conejo la liberación de pollos de Aguiluchos, a través de técnicas de crianza campestre con el empleo de parques exteriores y hacking.
Como se comentaba a lo largo de la descripción del resumen del proyecto, la adaptación al medio de estos jóvenes es total, como demuestran los resultados de los trabajos de radioseguimiento y marcaje alar desarrollados durante varios años; de aquí, la idoneidad de continuar con esta línea de trabajo dentro de una estrategia en la que se contemplan igualmente otras muchas medidas de conservación.
La propia naturaleza semicolonial de estas aves y las tendencias a las concentraciones, sobre todo en migración visitando y utilizando zonas encharcadas en las que se alimentan del diverso y abundante estrato trófico que se generan en las mismas, ha motivado a esta Organización a emplazar esta instalación en un área colindante colindantes a este embalse que además es lugar estratégico de invernada de Aguiluchos Laguneros y Aguiluchos Pálidos, al margen de los contingentes invernantes de Grullas, Ánsares y demás aves acuáticas procedentes de los países del Norte de Europa.
ACCIONES SUJETAS AL PROYECTO:
- Diseño y construcción de un área de estancia y crianza de jóvenes de Aguilucho en la fase de adopción y crianza por parte de adultos coespecificos irrecuperables en el Centro de AMUS
- Reforzamiento mediante liberación de pollos de aguiluchos en las proximidades del embalde de “Arroyo Conejo” a través de hacking.